La ansiedad de la hoja en blanco
- Dana Judkevitch
- 5 ene
- 2 Min. de lectura

A veces me surge la necesidad de simplemente dibujar, pero después me encuentro mirando la hoja en blanco, con un lápiz en la mano y la cabeza completamente vacía.
“La ansiedad de la hoja en blanco”
El miedo a empezar algo nuevo desde cero es, en el fondo, miedo al resultado.¿Será lo suficientemente lindo?
¿Lo suficientemente bueno?
¿Interesante?
¿Tendrá un mensaje?
¿O será simplemente nada?
Esta ansiedad genera una especie de parálisis frente a un potencial futuro incierto y poco claro, y así terminamos mirando la hoja vacía.
Hay muchas formas de afrontar esta sensación, y hoy quiero compartir una que personalmente me encanta.
Llenar la hoja.
¿Pero con qué la llenamos? ¿Cómo?
Se puede empezar con una forma simple, como un círculo, un triángulo o un cuadrado.También se puede elegir una forma más compleja, como una estrella, o como en mi ejemplo acá, un trío de hojas.
Distribuimos la forma elegida por la hoja de manera aleatoria. También se pueden ir cambiando los colores mientras avanzamos.
Cuando sienten que ya es suficiente, pueden empezar a llenar los espacios.Las formas pueden rodear a las anteriores, envolverlas o asomarse desde abajo.Y seguimos así hasta que se nos acabe el espacio.
Y listo. Un dibujo.
El objetivo de este ejercicio es soltarse de la ansiedad, de ese bloqueo que nos dificulta simplemente empezar.
Se puede repetir el ejercicio, volver a él y agregar detalles.
Les propongo jugar con esto. Disfrutarlo y entregarse a la repetición meditativa.
Lo importante acá no es el resultado final, sino el proceso en sí.
¿Se animan a probar?
Pueden compartir sus dibujos acá en los comentarios también 😊
Y saludos desde Georgia 😉




Comentarios